Hay películas que empiezas a verlas con las expectativas altas y a medida que avanza el film vas sintiendo una profunda decepción. Ayer por la noche me sucedió con "The Town". La obra comienza con buen ritmo, se plantea la trama de forma trepidante pero a medida avanza va perdiendo fuelle.
Empecemos por el principio, esta cinta esta dirigida por Ben Affleck. Un actor de poca monta con cara de póquer que, suceda lo que suceda en el film que interpreta, no consigue trasmitir una sola emoción. Su faceta como director en "The town" deja mucho que desear. En primer lugar, le sobran minutos de metraje, me aburrí de tanta violencia gratuita. No se que me disgustó más, si esa violencia continua o ese discursito moralista de Affleck como protagonista.
Quiero hacer un pequeño inciso para hablaros de unas palabras que escuché en la radio y me llamaron la atención. Era un programa de cine donde los contertulios criticaban la última de Tom Hanks. Un de los allí presentes mencionó la hipocresía de su director y la falta de ética a la hora de abordar un tema como el paro de esa forma. Hablaban de la americana "Larry Crowne, nunca es tarde" Ese sentimiento yanki de todo saldrá bien, en Europa nos saca de quicio. En medio del debate salió a luz una supuesta "burbuja imaginaria" donde habita el famoseo hollywoodiense, siempre codeándose con personas de su entorno, ajenos a los problemas del mundo. Saben lo que suceden, pero tiene una opinión aislada porque no están en la calle.
Viendo esta cinta, me vinieron estas palabras a la mente. Affleck quiso hacer un drama social pero en todo este embrollo algo no encajaba, no se si fue su carita dulce o sus palabras . La historia no conseguí creérmela y de ello él tiene un 90% de culpa. Lo que en un principio pareció una buena cinta, acabó con los ronquidos de más de uno en el sofá. Si hay que salvar algo de estos 120 minutos es ver un Jeremy Renner fantástico.



